Alanna, de Loomio, se reunió con Jessy Kate Schingler y Brittany Ferrero en San Francisco, donde estaban encontrándose con otros emprendedores sociales vinculados a Enspiral. Se tomaron un momento para hablar sobre cómo funciona la colaboración en su hotel de convivencia.
Un hotel fuera de lo común
El Red Victorian es un hotel de convivencia y un espacio de encuentro comunitario. Es un lugar dinámico y de usos múltiples al que la gente acude para vivir, trabajar y compartir con los demás, y para experimentar una nueva forma de convivencia colaborativa.
Cuando te registras en el hotel, te piden que completes un perfil que se comparte con otros huéspedes y residentes para facilitar las interacciones y las colaboraciones. Durante tu estancia, te invitan a asistir a eventos y a organizar los tuyos, como charlas y cenas compartidas.
Desde su creación en 1904, el Red Victorian ha sido un referente de Haight-Ashbury como lugar de encuentro para revolucionarios, artistas y viajeros. Los residentes actuales están experimentando con formas de integrar a la comunidad más amplia: ofrecen membresías de vecindario a personas de la zona y membresías diurnas de “sala de estar” para que quienes no residen allí puedan trabajar en el espacio.
Toma de decisiones colaborativa para construir comunidad

El Red Victorian lleva más de dos años usando Loomio. Llevar la toma de decisiones a internet ha permitido que la comunidad sea mucho más inclusiva que cuando solo celebraba reuniones presenciales.
La gente no tiene que acudir a una reunión semanal en la que todo se decide en ese único espacio. Eso hace que nuestra comunidad sea más accesible para personas con estilos de vida y horarios muy diferentes. Es un valor que apreciamos profundamente; es importante.
El equipo consideró programas de encuestas, wikis y una variedad de herramientas diferentes para usar junto con su propia herramienta de reserva de habitaciones y eventos, llamada Modern Nomad. Pero antes de Loomio, ninguna era tan sencilla y eficaz para guiar al grupo hacia decisiones comunitarias claras.
Cada persona tiene una perspectiva única de lo que sucede aquí y de cómo cree que funciona. Probablemente obtendrás una respuesta ligeramente distinta de cada persona a la que preguntes. Lo realmente interesante es que hemos podido tomar todas estas decisiones juntos y encontrar una voz con la que todos queremos expresarnos, como colectivo y como comunidad.

El archivo de decisiones de Loomio, que crece automáticamente a medida que el grupo colabora a lo largo del tiempo, se ha convertido en una herramienta importante para transmitir su cultura organizativa. Cuando se incorporan nuevas personas, se les anima a leer las discusiones anteriores.
En lugar de recibir una sola respuesta sobre “cómo se hacen las cosas aquí”, las personas pueden conocer por sí mismas las diversas voces que se entrelazan en cada decisión.
Construir consenso y alinear incentivos
Una decisión que Jessy y Brittany mencionaron como ejemplo fue la elaboración de una política para que los residentes de larga estancia pudieran ofrecer su habitación a los huéspedes del hotel mientras viajaban. Era un tema al que cada persona aportaba una perspectiva diferente: desde los residentes con dificultades económicas hasta las necesidades comerciales del hotel y la importancia de garantizar una combinación adecuada de personas en la casa para la comunidad.
A través de la conversación, pudimos sacar a la luz las tensiones y los intereses de las personas que no eran evidentes al principio. Comenzó como una conversación más confrontativa: había mucha energía, preocupaciones y miedos en ambos lados. Fue un momento particular en el que el espacio para que las personas reflexionaran y desglosaran sus pensamientos permitió sacar a la luz las cosas que eran realmente importantes para ellas.

Al final, se llegó a un consenso para repartir los ingresos al 50/50 entre el residente que alquila su habitación y el hotel. Esta solución permitió alinear los incentivos, de modo que la libertad y la flexibilidad pudieran equilibrarse con el apoyo económico a la comunidad en su conjunto. Todos tomaron la decisión juntos y todos comparten las cargas y los beneficios.
En línea y presencial: un círculo virtuoso
Loomio no sustituye la comunicación cara a cara, sino que la mejora. Esto se nota especialmente en una comunidad vinculada a un lugar como Red Vic. El equipo de The Red Victorian ha descubierto que introducir un espacio eficaz para la colaboración en línea ha mejorado su colaboración presencial.
Muchas veces Loomio nos lleva a tener una conversación en persona que de otro modo no habríamos tenido. Las personas ven que hay una tensión en una conversación en línea y se acercan a la otra persona para hablar individualmente. Después, ambas terminan representando la perspectiva de la otra en el espacio en línea. Así que realmente hay un intercambio dinámico entre los dos espacios.
Con la práctica continua, el grupo ha desarrollado la capacidad de saber qué conversaciones deben tener lugar en cada canal: algunas corresponden a reuniones, otras a conversaciones individuales, otras a mensajes de texto y otras al espacio en línea. El uso de Loomio ha ayudado a que sus reuniones presenciales sean más breves y se centren más en los temas para los que ese formato es más adecuado.

Jessy resume brevemente por qué usar Loomio ha valido tanto la pena para su comunidad:
Invertir en tomar decisiones de forma colaborativa tiene muchísimos beneficios. El espacio que creamos es más eficiente y eficaz, y es más divertido. Terminamos usando nuestros recursos, ya sea tiempo o dinero, de manera más sensata cuando consultamos a las personas sobre las decisiones que estamos tomando. La carga de actuar no recae solo en una o dos personas, sino que se distribuye entre la comunidad.
Si estás en la zona de San Francisco, acércate al Red Victorian para alojarte en el hotel, trabajar junto a otras personas en la sala de estar o asistir a un evento.
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