Enspiral es un colectivo formado por personas y empresas que usan las herramientas del mundo empresarial para crear un cambio social escalable. Su misión es conseguir que más personas trabajen en cosas que importan.
“Cuando personas con ideas afines conectan, ocurren cosas extraordinarias. Lo hemos visto una y otra vez: las conversaciones generan ideas, que se convierten en proyectos, que crecen hasta convertirse en iniciativas que cambian el mundo. Enspiral es una red virtual y física donde esto sucede.”
Como Enspiral es un colectivo, es decir, no tiene jefes, han tenido que crear por sus propios medios un sistema de toma de decisiones colectiva. Descubrieron que el correo electrónico era demasiado complicado para las decisiones importantes y que las reuniones presenciales consumían demasiado tiempo. Como resultado, unas pocas personas sentían que siempre eran ellas quienes tomaban las decisiones.
Ahí entró Loomio. Hace 18 meses, Enspiral ayudó a fundar Loomio y desde entonces utiliza la herramienta para gestionar esta compleja organización sin jefes sin renunciar a la eficacia.
Una de las discusiones más complejas que han tenido hasta la fecha en Loomio trataba sobre cómo financiar un programa informático interno. En una red de 150 personas, cada cual quería algo diferente. A lo largo de una discusión extensa surgieron cuatro propuestas de solución sucesivas: tres ideas tuvieron que fracasar antes de que el grupo encontrara la respuesta adecuada. Participar supuso una inversión de tiempo para todos, pero el resultado fue que este tema polémico acabó con una solución que todos comprendían en profundidad y con la que estaban de acuerdo.
De hecho, cuando se revisó la política un año después, todos seguían satisfechos con ella porque podían ver el proceso de elaboración. Tener el historial documentado significaba que cualquiera que no lo recordara o no formara parte de la red en ese momento podía ver fácilmente por qué se había tomado esa decisión.
No podríamos gestionar Enspiral sin Loomio. Para nosotros, la eficiencia y la participación no son un juego de suma cero: podemos tener ambas. Y como somos una empresa y un colectivo, necesitamos absolutamente las dos.
Para un grupo comprometido con funcionar como colectivo, lograron pasar de 1-2 personas involucradas en la toma de decisiones a 30 que participan regularmente en asuntos centrales, y a un conjunto aún más amplio de personas que participan en cuestiones específicas que les conciernen. Las 150 personas tienen la oportunidad, la aprovechen o no, de hacerse oír.
Contar con Loomio ahorra tiempo en reuniones y reduce drásticamente el coste de coordinación. Todo el colectivo de 150 personas en 12 empresas está coordinado por una sola persona a tiempo parcial, que se centra en facilitar las discusiones y las delegaciones a otras personas de la red.

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