A muchas personas les gusta apoyar a los negocios locales comprando en la cooperativa de su barrio, pero quizá no se den cuenta de que pueden llevar ese apoyo un paso más allá.
Las cooperativas son organizaciones propiedad de sus integrantes, lo que significa que ofrecen a sus clientes la oportunidad de convertirse en propietarios de la empresa mediante una inversión económica.
Hace unos años, Elias Gardner y sus compañeros de trabajo emprendieron el proceso de reestructurar su escuela como una cooperativa educativa propiedad de los trabajadores, en la que las decisiones financieras y logísticas se repartían entre el grupo.
También descubrió que conseguir financiación para las cooperativas en Estados Unidos es un verdadero desafío. Los bancos tradicionales no entienden cómo se organizan las cooperativas, por lo que a estas les resulta mucho más difícil recaudar fondos.
Para cubrir esta necesidad, Elias y algunos amigos crearon otra vía para que las cooperativas consiguieran dinero. Fundaron el Vermont Solidarity Investing Club (VSIC) como una forma de que los habitantes de Vermont unieran fuerzas para ayudar a financiar cooperativas de su zona.
Funciona como una sociedad de responsabilidad limitada para permitir que las personas que no tienen mucho dinero disponible también puedan invertir directamente en empresas. El club acumula capital mediante las inversiones mensuales de sus integrantes (entre 20 y 200 USD) y luego decide democráticamente en qué cooperativas y organizaciones cooperativas invertir.
“Nuestra herramienta más esencial”
Uno de los principales objetivos del grupo es ser una comunidad en la que todo el mundo se sienta bienvenido. Permiten inversiones de una cantidad relativamente baja porque quieren que las personas que empiezan a invertir se sientan cómodas participando.
Animan a todo el mundo a aportar ideas y opiniones, lo que es excelente para la motivación, pero puede dar lugar a una toma de decisiones larga e ineficiente.
“Sin Loomio, no creo que pudiéramos tomar muchas decisiones de forma distribuida como lo hacemos.” — Elias K Gardner
Elias explica que las herramientas de Loomio les ayudaron a construir su proceso de toma de decisiones desde cero.
VSIC utiliza Loomio para decidir cuándo se celebrarán las reuniones, qué organizaciones van a financiar y qué cantidad de fondos asignarán a cada cooperativa de su lista.
Sin vuelta atrás
Loomio ha formado parte de las operaciones de VSIC desde el principio, pero tardaron un tiempo en darse cuenta de todo su potencial para el grupo. Cuando el club comenzó, los integrantes se reunían presencialmente cada dos semanas.
Las conversaciones eran fructíferas, pero largas, y pronto se dieron cuenta de que no era un ritmo sostenible.
En una de sus reuniones, el grupo estaba cerca de llegar a una conclusión sobre una decisión, pero optó por aplazar la decisión final para probar el proceso de Loomio. Todos se fueron a casa y tomaron la decisión en línea.
Para la siguiente reunión, había un consenso casi unánime para usar Loomio en todas sus decisiones de ahí en adelante.
Toma de decisiones eficaz
Elias explicó que usar Loomio da a las personas tiempo para reflexionar sobre sus decisiones y expresar sus ideas de una forma más fácil de asimilar. Le encanta tener tiempo para revisar las discusiones en Loomio antes de votar, porque eso le ayuda a sentirse más seguro de sus decisiones.
“¡Me encanta que haya una conversación! Eso significa que llegamos a decisiones más acordes con lo que todos sentimos.” — Elias K Gardner
También ayuda a reducir la carga de los desplazamientos para los integrantes del grupo que viven fuera de Burlington, Vermont, el principal centro de actividad del club. Con Loomio todos pueden seguir participando en igualdad de condiciones.
Esto es especialmente importante cuando el grupo decide cómo repartir sus fondos del mes. Elias dice que sería muy difícil decidir cuánto dinero destinar a cada lugar sin la herramienta de votación por puntos de Loomio.
Es más eficaz que estar presencialmente para ese tipo de decisión...
Explica: “Hacer una ronda y que 20 personas digan ‘bueno, quiero poner 200 USD aquí, 300 USD allí y 500 USD allá’ llevaría una hora, ¡pero puedo mirar en Loomio y ver lo que han decidido 20 personas en un minuto!”
Este tipo de eficiencia es importante para un grupo de personas dispersas que busca mejorar su comunidad. Elias dice que ver crecer el club ha sido enormemente gratificante y le entusiasma ver cómo sus inversiones se traducirán en un impacto positivo.
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