IDIOMAS en el Sistema Educativo.
El aprendizaje de idiomas es una prioridad fundamental para todo sistema educativo del siglo XXI. La Unión Europea recomienda que todo alumno al concluir la educación obligatoria haya estudiado al menos dos lenguas extranjeras. En este contexto es urgente reflexionar sobre las siguientes cuestiones:
-NUEVAS METODOLOGÍAS. La introducción del Esperanto como materia optativa durante al menos un curso escolar de la ESO puede convertirse en una potente herramienta de aprendizaje de idiomas gracias a su valor propedéutico. Estudios científicos aseguran que introducir el aprendizaje de esta lengua al menos durante un curso escolar, permite acelerar y mejorar la calidad del aprendizaje de otros idiomas extranjeros con resultados excelentes. La UNESCO recomienda además su uso en la Educación. http://es.wikipedia.org/wiki/Valor_proped%C3%A9utico_del_esperanto
-RECONOCIMIENTO DE TITULACIONES EUROPEAS. El MCER creado por la Unión Europea ha creado un marco comprensible y coherente para homologar los diversos niveles de competencia pero por desgracia determinados títulos o idiomas minoritarios pese a ajustarse al MCER y contar con el aval de ALTE http://www.alte.org/ no cuentan con reconocimiento por parte de la administración o la universidad en nuestro país. En la Europa de la educación sin fronteras urge que todos los diplomas que sigan el MCER y estén testados por ALTE deban ser reconocidos indistintamente del idioma de que se trate o de la universidad o institución que lo haya emitido.
-ESCUELAS OFICIALES DE IDIOMAS. Ampliar el número de docentes y de idiomas ofertados en las distintas Escuelas Oficiales de Idiomas es una necesidad y un clamor popular al que se debe dar respuesta. No se puede tolerar que año tras año miles de alumnos potenciales se queden sin plaza. La Educación es un DERECHO y las instituciones deben garantizar las plazas a todos los alumnos que deseen aprender un idioma de forma oficial.
Un detalle: la escuela de educación infantil del ejemplo que mencioné está en un barrio humilde con un nivel cultural medio bastante bajo. Y los padres de la niña se ajustan al perfil del barrio.
La lengua autonómica, al ser lengua vehicular, debería darse en las aulas.
Situando los idiomas extranjeros al mismo nivel que el español o autonómicos promovemos un mayor uso de éstos permitiendo así que los alumnos se sientan cómodos con ellos
Hola a todos. Es la primera vez que entro en este grupo y creo que ando algo despistado porque no entiendo bien lo que se está votando. En todo caso, y dado que no he opdido leer bien todas las propuestas, simplemente me presento como profesor de Primaria que está trabajando en el primer ciclo de la ESO en un instituto de Barcelona. Como comprenderéis es un tema muy presente en esta comunidad, de forma que procuraré aportar dentro de mis posibilidades cuando haya podido leer todas las opiniones. Pero como adelanto, sí que quiero decir que para mi los idiomas no deben ser más que unas herramientas de comunicación que permitan a los individuos (alumnos y no alumnos) su mejor desarrollo personal para poder comunicarse con su semejanes. Sin más historias. Salud.
Un b2 para impartir asignaturas. Un despropósito.
Parece mentira que no os informéis antes de lo que está pasando en las autonomías donde se quiere implantar, más bien imponer, este modelo.
No se puede tratar un tema tan complejo como es la enseñanza lingüística con un esquema tan sencillo y reducirlo a una votación sí o no. Se han de generar debates antes de votar propuestas cerradas.
Personalmente creo que el diseño de borradores de propuestas debería recaer en expertos en lenguajes y enseñanzas lingüísticas (estándome formando en ello sé que estos temas son también materia de estudio).
Yendo a lo concreto de ese esquema, deja en clara desventaja a los alumnos de áreas con lenguas cooficiales, en tanto que las lenguas enseñadas tienden a ser de uso global. Asimismo, guste o no, y aunque soy el primero en defender la libertad docente de los centros y los maestros, el inglés es la actual lengua de comunicación internacional por lo que no veo factible dejar a un centro la posibilidad de no enseñarlo.
Si digo conocimiento... es porque para un catalán por ejemplo, su entorno ya está envuelto en dicho idioma.
Me parece más interesante en dar a conocer las diferentes lenguas de España dentro de un contexto de conocimiento general.
Los catalanes niegan, y con razón, el derecho a nadie de fuera de Cataluña a decidir sobre el modelo linguístico que se debe seguir. sobre todo si tenemos en cuenta que el nivel de castellano al acabar la enseñanza secundaria obligatoria en cataluña es superior a la media del resto del estado.
no hay problema lingüístico ni en las escuelas ni en la calle en Cataluña.
Me parece que hay que recordar qué es una lengua, y sobre esto, recalcar que es un instrumento de comunicación, la manera que tiene una persona de transmitir conceptos, deseos, pensamientos a otra y viceversa. Y, por ello, no veo aquí la utilidad de traductores, de poner etiquetas de B1, B2 , etc. Se trata de que uno frente a otro se transmitan lo que piensan, y eso es hablar, interaccionar, independientemente de número de horas o cuestiones administrativas. Ejemplo: hace poco en una escuela pública de educación infantil presencié cómo la maestra reñía en inglés a una niña, de cinco años, y ésta, con toda naturalidad, hacía pucheros, colocaba su silla y se ponía en la fila como le estaban indicando. ¿Cómo es posible? introduciendo el uso del inglés en tareas habituales, haciendo cosas, resolviendo tareas utilizando el idioma.
Hay que pensar en qué ámbito queremos que se desenvuelvan nuestros alumnos. La lengua autonómica permite la comunicación con una zona, la del país, con toda la nación, y las lenguas extranjeras con todo el mundo. ¿Hay que protegerlas a todas?, si, pero teniendo claro el campo de acción futura de los alumnos.
Lo del catalán, con todos los respetos del mundo, a mi ya me aburre soberanamente, porque no veo un interés cultural y/o lingüístico, tiene un tufo a intereses mezquinos políticos que a mi me apesta. Propongo dejar ese tema de lado y centrarnos en los objetivos educativos de todos, no de una parte del país.